Conseguir un auténtico sabor a barbacoa en una parrilla de gas a veces puede ser un desafío. ¿Por qué? Porque las barbacoas de gas están bien para asar rápidamente y con mucho calor, pero no son tan eficaces cuando necesitas asar a fuego lento un costillar de cerdo con ahumado incluido.

Sin embargo, hay ciertos trucos que se pueden utilizar para obtener los mejores resultados en tu barbacoa de gas, todo lo que necesitas saber de este proceso son 7 pasos que te detallo a continuación:

Para este ejemplo, estoy usando un costillar completo de costillas de cerdo recortados.
Puedes utilizar costillitas también con este mismo método, pero reduce el tiempo de cocción unos 5 minutos por etapa. De lo contrario, el tiempo total de cocción será de entre 1y media a 2 horas.

Un plato delicioso para nuestra barbacoa

Tu barbacoa de gas debe ser los suficientemente grande para contener al menos 2 quemadores, ya que vamos a cocinar el costillar de manera indirecta. Resumiendo, una barbacoa de calidad, del estilo a estas de aquí.

Esto significa que el calor no estará por debajo de la rejilla de las costillas, sino a un lado para que el calor vaya de manera indirecta.

Ingredientes que necesitarás :

  • Un costillar de cerdo grande
  • Una buena salsa de barbacoa para las costillas
  • 1/2 taza o 120 ml de zumo de manzana
  • Papel de aluminio
  • Combustible para la parrilla de gas
  • Virutas de madera o trozos de humo
  • Un cuchillo afilado

Es raro encontrar en la carnicería un costillar de cerdo preparado adecuadamente. Por eso, tendrás que hacer la preparación tu mismo antes de empezar.
Lo ideal es que el costillar tenga una forma cuadrada y un grosor uniforme por todas las partes.

Corta el exceso de grasa, esto no quiere decir eliminar toda la grasa, simplemente reducir las partes más gruesas.
Todavía necesitamos grasa para mantener la carne húmeda, pero no queremos un producto demasiado graso.

Una vez realizado el recorte, limpia las costillas con agua fría y sécalas con papel de cocina.

Es el momento de aplicar el adobo. Un buen adobo añade sabor, pero no domina la carne. Aplícalo por todos los sitios, y deja lo que se pegue a la carne (el exceso se caerá sólo). Esto puedes hacerlos hasta 1 hora antes de empezar a asarlo.

Hacer un humo adecuado en una barbacoa de gas durante la cocción a temperaturas bajas es un verdadero reto. Para ser honestos, es posible que le de un toque de humo, pero no van a tener un fuerte sabor a humo.

Sin embargo, vamos a lanzar un par de bombas de humo para generar ese humo. Esta es una manera rápida, fácil y barata de hacer humo en una parrilla de gas. Para hacer la bomba, coloca un puñado de virutas de madera húmeda, pero no mojada, envueltas en papel de aluminio.

Coloca las bombas de humo bajo la parrilla lo más cerca posible al quemador que estás utilizando. Una vez que veas el humo salir, baja el fuego y coloca el costillar en la parrilla y cierra la tapa.

Aquí un vídeo con instrucciones. Aunque está en inglés se entiende bastante bien:

Necesitamos calor indirecto para cocinar nuestras costillas que se sequen o se asen demasiado. También hay que llegar a una temperatura de 190 ºC.

Utilizo el quemador frontal para el calor y coloco las costillas en la parte posterior de la parrilla. Dejo que se cocinen durante 30 minutos (no abras la tapa), esto mantendrá tanto humo como sea posible dentro de la barbacoa.

Es el momento de pasar a la segunda etapa. Las costillas deben estar doradas por todos los lados. Ahora vamos a verter el jugo de manzana encima de las costillas y del papel de aluminio. Colocamos las costillas hacia atrás, en el calor indirecto.

Cierra la tapa y aumenta la temperatura de la parrilla a 190 ºC. A esta temperatura, el zumo de manzana hervirá y ablandará las costillas.

Es el momento de bajar el calor y desenvolver las costillas. Continua la cocción durante otros 10 a 15 minutos a 120 ºC.

Ahora sólo queda añadir salsa o no. Sin embargo, con el método de parrilla de gas, animo a utilizar una buena salsa de barbacoa.

Cinco minutos después saca las costillas, córtalas y sírvelas. ¡Y listo! Si no tienes una barbacoa, hay recetas similares pero basadas en horno que seguramente te sirvan. El sabor no queda igual, pero se disfrutan igual.

Comments are closed.