
Dos féminas deciden no esperar más al príncipe azul ultramar, después de no haber acertado con el color. Comienzan su travesía de encuentros y destiempos. Es un mosaico de situaciones que les toca bailar como las máquinas donde aprietas un botón y aparece una melodía que hay que seguir. Aquí la coreografía no está pautada, es de ellas. El tiempo está a favor, al menos por lo que dure este encuentro.
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