
Entrada 10€
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Emilio Linder, veterano y gran actor al que hemos visto en cine (Los fantasmas de Goya,
Carmen, Aunque tú no lo sepas), en teatro (Yepeto, Testamento, Orquesta, Caricias, Mucho
ruido y pocas nueces) y en series de televisión (Alfonso de Borbón, Amar en tiempos
revueltos, Hospital Central, Más que amigos) se da el gusto de homenajear a Don Francisco de
Quevedo y a la mujer a través de algunas de las obras más emblemáticas de este genio del
Siglo de Oro y de algunas observaciones sorprendentes.
"Mi propuesta para este espectáculo unipersonal, recital de poesía, tertulia o coloquio (ni yo ni
nadie sabemos aún cómo llamarlo o clasificarlo, ni calificarlo) es, simplemente, disfrutar,pensar, sentir y emocionarnos, divertirnos, aprender y muchas cosas más, con la obra de Don
Francisco de Quevedo y otros grandes de la poesía (Lope, Benedetti, Borges, Salinas, Cernuda,
Shakespeare, Víctor Hugo...), hablando de la mujer, la amistad, la familia, las crisis y todos
estos "temillas" que rigen siempre nuestras vidas...
Todo comenzó cuando, el pasado mes de septiembre, un día antes del inicio del Congreso
anual sobre Quevedo que organiza, en Torre de Juan Abad, su pueblo, la Fundación Quevedo,
debido a un imprevisto de última hora, el presidente de la Fundación, José Luis Rivas, me pidió que llevara a cabo la "parte lúdica" del congreso, cuyo tema de este año era, nada menos, que "La mujer en Quevedo". Don Francisco fue siempre una de mis "obsesiones" y claro,
egoístamente, quizás, me pareció una gran oportunidad para homenajearlo y también para
"reivindicarlo", ya que siempre pensé que quienes lo tachaban de misógino estaban muy
equivocados… Y las casualidades no existen, pues allí fui y ocurrieron, durante lo que, en
principio, habría de ser un "recital", las hermosas sorpresas que me llevaron a darle forma y
consistencia a esta "locura" y que, por razones obvias, no quiero desvelar aquí.
Cada vez que emprendo esta aventura, entonces, cuento siempre con la participación, las
opiniones y las aportaciones del público y se producen siempre esas gratas, reconfortantes,
emocionantes, aleccionadoras, graciosas y enriquecedoras sorpresas… Y cada vez, también,
surgen opiniones, sentimientos, historias y emociones que me llevan a ir añadiendo otras
obras maestras de la poesía universal de todos los tiempos, que "encajan" perfectamente,
claro, con los temas que se tocan y nos tocan. Y la música nos acompaña siempre, a la poesía
y a lo que va surgiendo a partir de ella… Vamos, que son momentos realmente inolvidables y,
tanto el público como yo mismo, nos lo pasamos realmente muy bien. Y cada vez mejor..."
Emilio Linder
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