Osvaldo Scalpotto, junto a otros
personajes invitados y un piano, te proponen pasar una tarde
de domingo diferente

Ambos te traen un brindis por las distancias cortas, un prospecto
médico hecho bossa-nova, un monólogo interior
lanzado al aire, deliciosos solos de piano, de trompeta o
de pájaro, tangos, cajas de galletas danesas que suenan,
soul surrealista, pequeños eructos de jazz y copla
y un poco de ron, azarosas historias, biografías musicadas,
una subasta de besos musicales incendiados, donde se puede
pasar del frío al calor, de la risa al llanto, de la
alegría a la pena, en cuestión de un segundo
o más. Migue y el fabuloso trompetista invisible no
pretenden remover o despertar conciencias como un despertador
buena gente, ni proponen una reflexión sobre la sociedad
mísera en que vivimos, o reivindicar un mundo mejor.
Se limitan a que no te olvides de la tarde de domingo en que
los viste en vivo. Si acaso, como mucho, Migue y el Fabuloso
Trompetista Invisible te proponen una... [CONTINUARÁ
EN LAVARTE BAR]
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